Fotografié este jarrón en el Museo Nacional Etrusco de la Villa Giulia, en Roma. Según el letrero, se trata de una hydria ceretana, es decir, una jarra de agua de Caere, procedente de la necrópolis etrusca de Cerveteri, realizada por el llamado “Pintor de Busiris” hacia el 530-520 a.C.
La hydria ceretana es un tipo particular dentro de las cerámicas etruscas: se han encontrado unas cuarenta piezas en Caere y sus alrededores, todas con la misma forma. Están hechas con la técnica de figuras negras, originaria de Corinto a finales de los siglos VII-VI a.C.: las siluetas grabadas en la arcilla roja se rellenaban con negro (y a veces con otros colores), a diferencia de la técnica de figuras rojas que surgió un siglo más tarde, donde las figuras quedaban en el color natural y el fondo se pintaba de negro. Las hydriae de Caere destacan por ser mucho más coloridas que las cerámicas de figuras negras de la época, y por las escenas mucho más vivas y dinámicas que representan.
Según la monografía de Jaap Hemelrijk (1984), el taller de Caere fue fundado hacia el 530 a.C. por dos maestros griegos procedentes de Jonia, a quienes llamó el “Pintor de Busiris” y el “Pintor del Águila”. Su origen jónico no solo se nota en el estilo, sino también en algunas inscripciones en alfabeto jónico que aparecen en las vasijas. El taller funcionó hasta alrededor del 510-500 a.C., después del cual desaparece sin dejar rastro.
En este jarrón, un leopardo y un león atacan a una mula, que sus dueños intentan proteger. Uno de ellos agarra la cola del león, que mira atrás sorprendido ante semejante valentía. Pero lo más interesante es que la iconografía del ataque —el leopardo abalanzándose de frente sobre el pecho de la mula y el león saltando desde atrás— coincide exactamente con la escena de los tigres y leones que atacan caballos frente al Altes Museum de Berlín, tal como lo conté aquí.
En el post sobre Berlín ya mostré imágenes antiguas que representan ataques coordinados de grandes felinos, pero ahora parece que existía una iconografía bien definida detrás de este motivo, que de algún modo también debió de conocer August Kiss, el escultor berlinés. ¿Dónde la habría visto?







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