Lo más importante de estas perversiones del lenguaje que leemos aquí es cómo actúan (o lo intentan) sobre algunas palabras básicas (vida, ideal, humanismo...). En España, durante el franquismo obviamente forzaron expresiones que han quedado en la memoria española de modo indeleble: 'alzamiento' nacional (por golpe de estado), 'cruzada de liberación' (por guerra y represión), 'paseo' (por salida de los presos hacia el paredón de fusilamiento), 'contubernio judeo-masónico', etc.; a la vez que evitaban cuidadosamente el uso de otras, 'república', 'sindicato'... Pero la parte peor es cómo dejaron contaminadas otras muchas, aparentemente inocentes, de manera profunda: 'Dios', 'patria', 'familia'... La misma palabra 'España' arrastra todavía el peso de aquellas maniobras psicolingüísticas de nuestro fascismo particular.
Este post me vuelve a poner los pelos de punta.