Al hablar de cuánto les gusta fotografiarse a las chicas iraníes, esta serie viene naturalmente a la mente. La realizamos con Wang Wei durante la Ashura de 2023.
Shiraz por la tarde. Entre las columnas de estriado helicoidal de la mezquita Vakil, construida en el siglo XVIII, en el apogeo de la edad dorada de la ciudad, sin nadie más en todo el recinto, dos chicas muy guapas, con bolsas llenas de ropa, se están fotografiando. Apenas entramos, enseguida le entregan su teléfono a Wang Wei —no es de extrañar: es el español rompecorazones de los dos; ya antes la igualmente guapa librera de Persépolis le había hecho una propuesta— y le piden que las retrate juntas. Mientras tanto, yo también disparo por iniciativa propia. Al ver mis fotos quedan encantadas y encargan incluso series separadas. Esa misma noche se las envío por correo electrónico. Cuando les pregunto si puedo publicarlas, aceptan encantadas.
La chica de amarillo —y luego de verde— es Sahar Bahari (su nombre significa Amanecer de Primavera), diseñadora de moda; su cuenta de Instagram es saharbahari.clothing. Las chaquetas que aparecen en las fotos son creaciones suyas, que quiere promocionar a través de estas imágenes.
El uso que quieren dar a las imágenes obviamente influye en las poses: están pensadas como fotos promocionales, buscando parecerse a las de las revistas de moda. De ahí las posturas a veces un poco forzadas, nada habituales en las fotos de las chicas iraníes.






