Encrucijadas


 

La guerra está sobre nosotros, o al menos su centenario. Entre el gran número de exposiciones, actos y proyectos hay uno que destaca: el proyecto Europeana 1914-1918, con sede en Berlín, nacido de la colaboración de una docena de las principales colecciones públicas de Europa, que ha reunido y organizado y ahora está publicando en Internet cientos de miles de documentos, fotografías, películas y memorias. Parte de la colección la constituyen 650 horas de material cinematográfico, que incluyen rarezas como la película de más de media hora que capta la gran ofensiva palestina de las tropas del general británico Allenby en septiembre de 1918.

Las imágenes iniciales comienzan con un panorama de Nazaret, tomado el 20 de septiembre; luego vemos a los soldados del 4.º Regimiento de Caballería Ligera Australiana entrando el 25 de septiembre en la pintoresca Tiberíades, en la orilla occidental del lago de Galilea, una de las cuatro ciudades santas de los judíos palestinos. Los jinetes australianos que marchan en interminables filas van acompañados por la mirada curiosa de la población local, incluidos judíos con caftán y shtreimel (2:04 – 2:42). 

Luego, en el minuto 3:50, aparece un poste indicador.


Arriba, más modestamente, en árabe; debajo, en letras grandes y claramente visibles, en alemán, señala la carretera hacia el norte: Nach Damaskus. Evidentemente, quien ya ha llegado a la ciudad santa de Tiberíades debe de saber bien dónde se encuentra la metrópoli más cercana de su mismo rango. Pero veamos también cuál es el otro lugar —obviamente de importancia igualmente grande— al que apunta el poste en la otra dirección.


Samach. Esta ciudad la buscaríamos en vano en el mapa del Israel moderno. En marzo de 1948 fue abandonada, después de que sus aproximadamente 3.300 habitantes árabes huyeran de la ciudad ante los soldados invasores de la Haganá judía. En su antiguo territorio encontramos hoy el vecino kibutz Degania Alef, que fue creciendo gradualmente sobre él. Sin embargo, en 1918 era una ciudad importante en la orilla meridional del lago de Galilea, con una estación de peso en la línea ferroviaria del valle de Jezreel, que conectaba el ferrocarril del Hiyaz con Haifa. Además, durante la Primera Guerra Mundial también contaba con una base militar alemana con aeródromo, y el 25 de septiembre de 1918 tuvo lugar aquí una de las batallas más encarnizadas de la ofensiva de Allenby. Por ello merece con pleno derecho su propio poste indicador.

Pero ¿cuál puede ser la tercera metrópoli de Oriente Próximo cuyo nombre encontramos bajo Samach?


No es fácil de leer; las letras son más pequeñas y más borrosas. Y bajo la palabra alemana aparece también un número: 505. ¿Tal vez 505 kilómetros? No. Porque la palabra situada encima tampoco es el nombre de una ciudad. El texto de la inscripción alemana es: 

Zum Kraftwagenpark 505.

Pero no siga esa señal. El lugar se ha abandonado para siempre.


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