Con la velocidad de un ovillo de lana manoteado por un gato, el gráfico de arriba se está difundiendo por la red, dejando visualmente claro el relevo de una nueva raza dominante sobre nuestro planeta. Demasiado tarde para lamentarse. Deberíais haber prestado atención a la primera advertencia, hace ciento setenta años. ¡Qué inocentes parecían entonces!






Add comment