Se me ha hecho la boca agua leyendo este post de la carpa de Año Nuevo y viendo esa cazuela de pescado coloreada con vuestras variedades húngaras de pimentón sabroso y picante. El bofetón del post anterior, realmente, no iba dirigido a los benditos pescados del Tisza o el Danubio, a los que he tenido el gusto (literalmente) de conocer y respeto muchísimo, sino a la ignorancia de mis compatriotas tan rodeados de mar que cuando ven un río no saben qué estan viendo pero sospechan que es algo de lo que hay que alejarse enseguida: en Mallorca, el agua cuando corre por la tierra es solo para provocar catástrofes. No es del todo cierto que en la isla no haya algunos peces de agua dulce. A alguien se le ocurrió tirar alevines de carpa en los embalses hidroeléctricos del Gorg Blau y Cúber, en las alturas de la Serra de Tramuntana, y proliferaron hasta el punto de permitirse su pesca. Pero tuvo tan poco éxito entre los pescadores (un mallorquín pescando ahí provocaría la hilaridad de los pescadores «de verdad») y hay tan pocas capturas (entre otras cosas porque el embalse en verano se seca casi del todo) que ni se tiene en cuenta. El otro lugar donde se pescan seres acuáticos no estrictamente marinos es la Albufera de Alcúdia, coto de las maravillosas anguilas que antaño llenaban la comida más típica de las fiestas de Sant Antoni en Sa Pobla y Muro: las «espinagades», también condimentadas con pimentón picante seguramente venido de Hungría. Pero en los últimos años la pesca ha disminuido hasta casi considerarlas extinguidas. Si lees, cosa que recomiendo vivamente, «El evangelio de la anguila», de Patrik Svensson, les cogerás tal cariño a estos escurridizos animales viajeros que, como el tío Vania del libro de texto ruso, no querrás verlos troceados en un plato. Es decir, que bendito sea este mundo que nos permite historias, sabores, viajes, condimentos, invenciones y andanzas sin fin por ríos y mares. ¡Y que 2026 venga lleno a rebosar de maravillas para todos!
Wang Wei dijó: “Se me ha hecho la boca agua leyendo este post de la carpa de Año Nuevo y viendo esa cazuela de pescado coloreada con vuestras variedades húngaras de pimentón...” en 2026-01-01 01:07➤.
Zarándy Tamás dijó: “Gyönyörű megemlékezés. Boldog 60. születésnapot! Hallod már az összhangot?” en 2025-12-23 07:48➤.
Demeter Iren dijó: “Ez bárorító. Köszönöm!” en 2025-12-16 07:21➤.
Studiolum dijó: “Ha a margón lévő komment végén, a dátum után álló kis rőt nyílra kattint, megjelenik az az oldal, ahová az eredeti kommentet tette, s alatta az összes válasz...” en 2025-12-08 06:34➤.
Júlia dijó: “Köszönöm szépen a választ. Sajnos nem sikerült teljes terjedelmében elolvasnom, csak annyit, amennyi az oldalsávban, "Recent comments" cím alatt...” en 2025-12-04 02:08➤.
Studiolum dijó: “Kedves Júlia,
nagyon köszönöm a hozzászólást és a javaslatokat. A hírcsatorna szabályozása nem teljesen tőlünk függ, de amit tudunk, megteszünk. A többnyelvű...” en 2025-12-03 08:03➤.
Júlia dijó: “Kedves Bloggazda!
Évek óta (egészen pontosan: Muszka megérkezése óta) nagy érdeklődéssel olvasom kitűnő kultúrtörténeti írásait, hírcsatorna-olvasóval követem...” en 2025-11-30 11:23➤.
Wang Wei dijó: “... Y con la oleada de autoritarismo que está cubriendo el mundo seguro que todos los idiomas enriquecerán los matices de su léxico con muchas otras nuevas que...” en 2025-11-29 04:54➤.
Studiolum dijó: “Sí, a mí también me dio escalofríos al leer los artículos. Que en el lenguaje se codifique una visión del mundo opresiva y que ya no se puedan usar las...” en 2025-11-29 04:18➤.
Wang Wei dijó: “Lo más importante de estas perversiones del lenguaje que leemos aquí es cómo actúan (o lo intentan) sobre algunas palabras básicas (vida, ideal, humanismo...” en 2025-11-27 01:07➤.
Gyuri dijó: “Benvolgut Toni, moltes gràcies! Els meus millors desitjos i pensaments també per a tu! El teu Gyuri” en 2025-11-25 09:37➤.
Studiolum dijó: “Ehhez képest friss hír, hogy Netanjahu nemhogy engedélyezte, de előmozdítja a Bnei Menasseh közösség Izraelbe költözését, a galileai határvidékre, golyófogónak...” en 2025-11-24 10:29➤.
Se me ha hecho la boca agua leyendo este post de la carpa de Año Nuevo y viendo esa cazuela de pescado coloreada con vuestras variedades húngaras de pimentón sabroso y picante. El bofetón del post anterior, realmente, no iba dirigido a los benditos pescados del Tisza o el Danubio, a los que he tenido el gusto (literalmente) de conocer y respeto muchísimo, sino a la ignorancia de mis compatriotas tan rodeados de mar que cuando ven un río no saben qué estan viendo pero sospechan que es algo de lo que hay que alejarse enseguida: en Mallorca, el agua cuando corre por la tierra es solo para provocar catástrofes. No es del todo cierto que en la isla no haya algunos peces de agua dulce. A alguien se le ocurrió tirar alevines de carpa en los embalses hidroeléctricos del Gorg Blau y Cúber, en las alturas de la Serra de Tramuntana, y proliferaron hasta el punto de permitirse su pesca. Pero tuvo tan poco éxito entre los pescadores (un mallorquín pescando ahí provocaría la hilaridad de los pescadores «de verdad») y hay tan pocas capturas (entre otras cosas porque el embalse en verano se seca casi del todo) que ni se tiene en cuenta. El otro lugar donde se pescan seres acuáticos no estrictamente marinos es la Albufera de Alcúdia, coto de las maravillosas anguilas que antaño llenaban la comida más típica de las fiestas de Sant Antoni en Sa Pobla y Muro: las «espinagades», también condimentadas con pimentón picante seguramente venido de Hungría. Pero en los últimos años la pesca ha disminuido hasta casi considerarlas extinguidas. Si lees, cosa que recomiendo vivamente, «El evangelio de la anguila», de Patrik Svensson, les cogerás tal cariño a estos escurridizos animales viajeros que, como el tío Vania del libro de texto ruso, no querrás verlos troceados en un plato. Es decir, que bendito sea este mundo que nos permite historias, sabores, viajes, condimentos, invenciones y andanzas sin fin por ríos y mares. ¡Y que 2026 venga lleno a rebosar de maravillas para todos!